Cultura en Cifras

Portafolio del Observatorio

Cartografía de las instalaciones culturales (2015)

  • Autores:
  • Hamlet López García
  • Consumo cultural

La Revolución Cubana tiene una importante obra en materia de políticas públicas para la cultura, sostenida por una amplia estructura institucional distribuida a nivel nacional. Tomando como principios fundamentales la participación plena de la sociedad en su conjunto en los procesos culturales, la democratización en el acceso a la cultura y el uso de esta como instrumento de emancipación, a partir de 1959 el Estado transformó el campo cultural preexistente, multiplicando actores, acrecentando recursos y cambiando reglas para la distribución de capital cultural y para la circulación de productos culturales. Para ello, impulsó una campaña de alfabetización y posteriormente de escolarización que elevó los niveles de instrucción del conjunto de la población cubana; nacionalizó y amplió las capacidades de producción y diseminación de información y productos culturales, como las imprentas, periódicos y editoriales, la distribuidora nacional de películas, las emisoras de radio y televisión. Creó un amplio sistema de enseñanza artística, donde encontraron su lugar las escuelas nacionales de instructores de arte, las casas de cultura y la universidad de las artes, y por último amplió el consumo de bienes culturales y artísticos abaratando sus precios de acceso, subsidiando su producción, y multiplicando las instituciones y áreas de exhibición y exposición.

El sistema institucional de la cultura creado para sostener estas políticas, que incluye casas de cultura, museos, teatros y salas de teatro entre otras instituciones, tiene presencia en todas las provincias del país, proveyendo potencialmente las capacidades para una vida cultural no marcada por las desigualdades territoriales. Esa intencionalidad es visible cuando se observa la distribución geográfica de los cines, salas de video y casas de cultura, entre otras instalaciones. También es posible evaluar a partir de su representación geográfica la real cobertura poblacional que alcanzan, e identificar futuras áreas de desarrollo para la planificación cultural. La cartografía cultural es un instrumento de indagación, pero también un documento para narrar y exponer, gracias a la representación visual, parte de los logros y retos de la institucionalidad cultural cubana.

Intitución: ICIC Juan Marinello
Provincia: La Habana

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